Legrand
Tweet
Logo Legrand
HOME > Buses eléctricos: cambiándole el rostro a Santiago

Buses eléctricos: cambiándole el rostro a Santiago

Legrand

Más amplios y silenciosos; con wifi y lugares de recarga en su interior además de aire acondicionado, así son los cien buses eléctricos que desde diciembre de 2018 cubren las líneas 507c, 516 y 519 en la capital. Toda una transformación en el transporte público de superficie que nos convierte en el primer país a nivel latinoamericano con una flota tan grande de este tipo… la que seguirá creciendo.

En marzo se sumará otro centenar de buses eléctricos. 25 de ellos serán parte de un servicio expreso que viajará desde Bajos de Mena a Plaza Baquedano. Los restantes unirán, en un servicio tradicional y otro expreso, a Maipú con el centro de Santiago. Con esto, afirma Fernando Saka, Director de Transporte Público Metropolitano, "estamos integrando la electromovilidad para facilitar la conexión y traslado de los vecinos desde las comunas más alejadas con el centro de la ciudad, con una mejor experiencia de viaje en buses de alto estándar, cómodos, seguros y con tecnología cero emisiones".

También se agregarán durante este año 490 buses Euro VI, marcando la incorporación de tecnologías más limpias y amigables con el medio ambiente. "Queremos que la electromovilidad sea una realidad, dando un salto cualitativo en el sistema de transporte metropolitano y mejorando sustancialmente la calidad de vida de las personas", añade la autoridad.

Los buses eléctricos ya en circulación, tienen una capacidad para 81 pasajeros y su recorrido cubre cinco comunas de la Región Metropolitana. Constituyen una alternativa más económica en su operación que el diesel, ya que su costo por kilómetro es de 70 pesos mientras que para los tradicionales llega a 300.

Menor evasión

La electromovilidad es clave para elevar los estándares del nuevo sistema de transportes por sus atributos medioambientales y de comodidad, señala el directivo. Agrega que cuentan con mayor tecnología para la seguridad de los pasajeros y permiten reducir las emisiones contaminantes, alineándose con los compromisos adquiridos por Chile en el Acuerdo de París.

Durante años la población de Santiago ha reclamado contra el transporte público. Caro, sucio, e incómodo han sido algunos de los comentarios más comunes y como respuesta la evasión llega al 25 por ciento. Pues bien, en los buses eléctricos solo alcanzaa un 3 por ciento y eso que no cuentan con torniquete. Un claro reconocimiento a este esfuerzo: "El usuario, al sentir que recibe un servicio digno, está dispuesto a pagar su pasaje y a cuidar la infraestructura, lo que -finalmente- es lo importante para la sustentabilidad y desarrollo de estas mejoras en el sistema", concluye Saka.

Ver ediciones anteriores

 

Síguenos en nuestras redes sociales